Cómo encontrar los alérgenos en una etiqueta en 30 segundos
Los 14 alérgenos que la ley obliga a destacar y dónde mirar para no perderte ninguno.
Si tienes una alergia o intolerancia, la etiqueta es tu mejor aliada. La buena noticia: en la Unión Europea hay reglas claras sobre cómo deben aparecer los alérgenos.
Paso 1: ve directo a la lista de ingredientes
Olvídate de la parte frontal del envase (“natural”, “casero”, “receta tradicional”): eso es publicidad. La información que importa está en la lista de ingredientes, normalmente en la parte de atrás.
Paso 2: busca lo que está resaltado
La normativa europea (Reglamento UE 1169/2011) obliga a que los alérgenos se destaquen dentro de la lista de ingredientes: en negrita, en MAYÚSCULAS, subrayados o con otro color. Si un producto no tiene lista de ingredientes, debe indicar “Contiene:” seguido del alérgeno.
Truco: lee solo las palabras resaltadas primero. En 5 segundos sabrás si hay algo que te afecta.
Los 14 alérgenos de declaración obligatoria
- Cereales con gluten (trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut)
- Crustáceos
- Huevos
- Pescado
- Cacahuetes
- Soja
- Leche (incluida la lactosa)
- Frutos de cáscara (almendra, avellana, nuez, anacardo, pistacho, nuez de Brasil, pacana, macadamia)
- Apio
- Mostaza
- Granos de sésamo
- Dióxido de azufre y sulfitos (por encima de 10 mg/kg o 10 mg/l)
- Altramuces
- Moluscos
Paso 3: cuidado con los nombres “disfrazados”
Un alérgeno puede aparecer como ingrediente derivado. Algunos ejemplos:
- Leche: suero lácteo, caseinato, lactosa, mantequilla, nata.
- Huevo: albúmina, ovoproductos, lisozima (de huevo).
- Soja: lecitina de soja (E322), proteína de soja.
- Gluten: sémola, cuscús, seitán, malta de cebada.
La ley obliga a que en estos casos se indique el origen (“suero de leche”, “lecitina de soja”), así que el resaltado sigue siendo la pista clave.
Paso 4: lee “puede contener” aparte
Debajo de los ingredientes a veces verás “puede contener trazas de…”. Eso es otra cosa y lo explicamos en Qué significa “puede contener trazas”.
Y si el producto cambia de receta
Los fabricantes cambian recetas sin avisar. Aunque compres siempre lo mismo, conviene echar un vistazo a la etiqueta de vez en cuando. Nutribot lo hace por ti cada vez que escaneas el código de barras.
Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.